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Concurso de acreedores

Desgraciadamente en estos tiempos, no resulta extraño oír que determinadas empresas, sean sociedades, cooperativas o personas físicas, atraviesan una delicada situación económica y están en concurso de acreedores o para pedirlo. Sin embargo, a pesar de ello, son muchas las cuestiones que podemos desconocer sobre estos procedimientos.

A través del presente artículo, tratamos de dar repuesta distintas cuestiones que se presentan en el día a día.

¿Qué soluciones tenemos para intentar solventar la mala situación económica de las empresas?

Al margen de la ampliación de capital, o sea decir aportar dinero (recursos propios) a la sociedad, lo que no suele ser posible pues los recursos económicos los hemos gastado antes intentando salvar el negocio, lo remedios para intentar salvar la empresa y que siga funcionando son dos: el acuerdo extrajudicial de pagos (pre concurso) y el concurso de acreedores. 

¿El pre concurso de acreedores?

Es un procedimiento extrajudicial, aunque se informa al Juzgado, en el que se trata de llegar a un acuerdo con los acreedores para que permita seguir funcionando la empresa, sin los agonios de embargos, requerimientos, etc….

La ventaja es que un procedimiento más rápido y económico que el concurso de acreedores, produce sus mismos efectos; su inconveniente es que los acreedores no suelen este muy dispuestos a aceptar, todo depende de la viabilidad que se le dé a la empresa, pero es deseable intentarlo.

¿Para qué se utiliza el concurso de acreedores?

El concurso de acreedores es la herramienta con la que se intenta salvar la difícil situación económica de una empresa, facilitando que esta pueda llegar a acuerdos con sus acreedores, aunque, en la prác­tica, la mayoría termina en liquidación.

Aquí también se puede proponer un convenio y evitar la liquidación y, curiosamente, en concurso los acreedores aprueban convenios que no lo harían en el pre-concurso, será por aquello de  que le ven las orejas al lobo de la insolvencia y se quedan sin cobrar.

¿Porque son tantas las empresas que terminan siendo liquidadas tras un concurso de acreedores?

Las empresas entran tarde en concurso, por lo que el margen de viabilidad es menor, ya que en la mayoría de los casos la situación está muy deteriorada.

¿Cuándo se convoca un concurso de acreedores?

La declara­ción de concurso de acreedo­res se solicita cuando no tiene liquidez la empresa para hacer frente a sus obligaciones comerciales, por ejemplo cuando no se pueden pagar deudas con proveedores y acreedores, deudas con la seguridad social, deudas tributarias, salarios o dudas de cualquier otro tipo.

¿Cuál es el Plazo para convocar un concurso de acreedores?

El deudor deberá solicitar la declaración de concurso dentro de los dos meses siguientes a la fecha en que hubiera conocido su estado de insolvencia, no obstante, el artículo 11 del Real Decreto-ley 16/2020, de 28 de abril, modifica este plazo, estableciendo un régimen especial.

Por este régimen especial, el deudor que se encuentre en estado de insolvencia no tendrá el deber de solicitar la declaración de concurso hasta el 31 de diciembre de 2020, haya o no comunicado al juzgado compe­tente para la declaración de este la apertura de negociaciones con los acree­dores para alcanzar un acuerdo de refinanciación, un acuerdo extrajudicial de pagos o adhesiones a una propuesta anticipada de convenio.

¿Qué formas de acabar en situación concursal existen?

Hay dos formas:

• Concurso voluntario. Es el administrador de la socie­dad quien lo solicita, el cual tendrá que justificar su endeudamiento y el estado de insolvencia

• Concurso necesario: si es alguno de los socios o los acreedores los que solicitan el concurso. Si la solicitud de declaración de concurso la presenta un acreedor, deberá fundarla en título por el cual se haya despachado ejecución o apremio sin que del embargo resultasen bienes libres bastantes para el pago, o en la existencia de alguno de los siguientes hechos:

– El sobreseimiento general en el pago corriente de las obligacio­nes del deudor.

– La existencia de embargos por ejecuciones pendientes que afecten de una manera general al patrimonio del deudor.

– El alzamiento o la liquidación apresurada o ruinosa de sus bie­nes por el deudor.

– El incumplimiento generalizado de obligaciones de alguna de las clases siguientes: las de pago de obligaciones tributarias exigibles durante los tres meses anteriores a la solicitud de con­curso; las de pago de cuotas de la Seguridad Social y demás conceptos de recaudación conjunta durante el mismo período; las de pago de salarios e indemnizaciones y demás retribucio­nes derivadas de las relaciones de trabajo correspondientes a las tres últimas mensualidades.

¿De qué fases consta el concurso de acreedores?

Son cuatro las fases:

1. Fase común, que conlleva la solicitud de la declaración del concurso, la resolución judicial declarando el concurso o desestimando la solicitud de concurso, la determinación de la masa activa que hay en la empresa y la cuantificación de la masa pasiva y clasificación de los créditos que tiene la empresa.

2. Fase de convenio. Se presentan las propuestas de convenio en las que se deben incluir las proposicio­nes quita o espera. Estas serán votadas en la junta de acreedores.

3. Fase de liquidación.  Esta se solicitará por el deudor concursado ó también puede abrirse esta fase cuando no se hayan pre­sentado propuestas de convenio o cuando se hubieran presentado convenios pero no haya sido aprobado ninguno. Desde este momento el deudor perderá todas sus facultades de administración y gestión, siendo el administrador concursal la per­sona encargada de hacerlo. En esta fase se lleva a cabo la enajenación de todos los bienes del deudor con el objetivo de pagar la máxima deuda posible, siguiendo el orden de prioridad marcado por la ley.

4. Fase de calificación. Se califica el concurso como fortuito o como concurso culpable.

¿Cómo se clasifican los créditos que tiene la empresa?

Estos se clasifican en especiales, generales, ordinarios y subor­dinados

¿De quién es la responsabilidad tributaria?

La responsabilidad tri­butaria será de los deudores principales, pero también se pueden designar responsables solidarios o subsidiarios de la deuda tributaria.

¿Qué otras ventajas conlleva la convocatoria del concurso de acreedores?

Desde la presentación de la comunicación de concurso no podrán iniciarse ejecuciones judiciales o extrajudiciales de bienes o derechos que resulten necesarios para la continuidad de la actividad profesional o empresarial del deudor y se paralizan las que ya estuviesen iniciadas, lo que es muy importante para tratar de salvar le empresa sin el riesgo de subasta de los bienes.

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